Que el alumnado comprenda la importancia de su energía y su aplicación, así como el uso de nuevos métodos de energía basado en el hidrógeno. Pero para poder usar el hidrógeno primero debemos obtenerlo. ¿Y de dónde vamos a obtener el hidrógeno? Obviamente del agua. Por tanto, se propone que el alumnado construya una celda electroquímica, es decir, lo opuesto al experimento anterior. Es decir, que usando la electricidad sea capaz de producir una reacción química que por lo general no ocurre de forma espontánea, como es en este caso: la ruptura del agua en hidrógeno y oxígeno. |